La cofradía de los Ferraris

En una privada de casas de interés social están registrados al menos 16 autos de lujo

septiembre 2017 |

Al parecer, Paseo de la Lealtad era el estacionamiento particular de la Cofradía de los Ferraris

¿Cinismo o patología incurable?, se preguntan los habitantes de un país con más de 18 millones de personas en pobreza extrema y cuyos servidores públicos tienen una afinidad romántica, enfermiza, por desplazarse en automóviles arriba de los tres millones de pesos, un objeto que podría cubrir la subsistencia de una familia numerosa al menos por una generación.

Me refiero por supuesto al caso de Raúl Cervantes Andrade, titular de la PGR, prospecto del PRI para ser Fiscal General de la Nación hasta 2027, a quien Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad le descubrió un Ferrari 458 Coupé, valuado en más de 3 millones de pesos y el cual fue registrado en una vivienda fantasma en la privada Paseo de la Lealtad, en el fantasmagórico municipio de Xochitepec. En el mismo domicilio se encontraron un Audi RS5, un Alfa Romeo 8C Competizione y un auto marca Ford. El informe narra que en la misma privada se descubrieron más ferraris: un Ferrari F430 y un Ferrari 458 Convertible pertenecientes a Ricardo Alberto Orrantía Cantú, dueño de Grupo Altavista. Otro perteneciente a Joseph Woldenberg Russell, vicepresidente de la empresa regiomontana Tubacero y dueño de un Ferrari 599 Coupé modelo 2011.

Solamente en la vivienda con el número 38, sobre la misma calle, se registraron 7 Ferraris y un Fiat 500 Hatchback Dualogic, detalla el informe. Al parecer, Paseo de la Lealtad era el estacionamiento particular de la Cofradía de los Ferraris, un colectivo de funcionarios y empresarios destinado a esconder de los prejuicios sociales, principalmente de los pobres que viven del salario mínimo, sus invaluables e innecesarias adquisiciones.

Por otra parte, ¿no les parece extraño que hasta el momento no aparezca un auto registrado a nombre de José Carlos Romero Deschamps, el hijo del senador Carlos Romero Deschamps que se paseó por el principado de Mónaco montado en un Ferrari dorado y que además le pidió a su chofer que bajara el capirote para divertir a los turistas ? Probablemente no le mandaron la membresía.

Podríamos dudar del estado mental de los miembros de la Cofradía de los Ferraris y diagnosticarles erróneamente Oniomanía, un trastorno psicológico en el que el paciente compra objeto costosos sin un fundamento real. No se confundan. Un síntoma inherente de los onomaniacos es el arrepentimiento, los sentimientos de culpa, los cuales no existen en este caso.

Matías Peraza Villamil

Fuente: Homozapping

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