Sí es posible combatir la corrupción

Se debe investigar quién y por qué autorizó o permitió abusos inmobiliarios

septiembre 2017 |

Más de 300 personas fallecidas y miles damnificadas dejó el terremoto del pasado 19 de septiembre. Un sismo que ocurre pocos días después del peor terremoto, por intensidad, de la historia y exactamente 32 años después de la terrible tragedia del sismo de 1985, llenó de dolor y fuerza a la sociedad mexicana.

Llevará tiempo sanar las heridas, reconstruir las cosas materiales que fueron destruidas y que todos los afectados puedan recobrar la sensación de seguridad. Conmueve ver la ayuda y generosidad de las personas, una ayuda sincera y poderosa que va desde cargar escombros, acarrear víveres, alimentar a los rescatistas y donar.

Este México, el que salió a ayudar con todo, sin reservas, es el México que todos amamos, un país donde el dolor ajeno importa y la solidaridad es el pegamento que mantiene unido el tejido social. Es fundamental que esta tragedia no se repita y no se pierdan vidas, que se salvaguarde la integridad física de las personas y no se juegue con su patrimonio.

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Esta catástrofe nos aporta dos evidencias que deben guiar las próximas acciones: urge combatir la corrupción y la negligencia, porque estas matan y, pase lo que pase, los mexicanos -cuando queremos- somos capaces de mostrar nuestra mejor cara y trabajar juntos por el bien común.

El viernes pasado vi caminar a un amigo por la Avenida Ámsterdam en evidente estado de shock, afortunadamente está físicamente bien, pero lamentablemente perdió su casa, su auto y sus bienes.

En muchos de los casos de los edificios que se derrumbaron o dañaron gravemente, las historias se repiten, eran edificios mal construidos o que habían sufrido algún daño a lo largo de los años. Muchos de estos daños no se atendieron o se hizo de manera superficial sin una debida supervisión.

Exigir que se nombre a un fiscal anti corrupción

Debemos aprovechar este momento para exigir que se nombre a un fiscal anticorrupción, que los Sistemas Estatales empiecen a funcionar y se limpien de los vicios con los que parece que iniciarán; que los poderosos dejen de proteger a compadres y amigos y que toda persona que decida acceder a un cargo público sea transparente y rinda cuentas a la sociedad.

Se debe investigar quién y por qué autorizó o permitió abusos inmobiliarios y dicha investigación debe ser transparente y buscar deslindar responsabilidades, ser apegada a derecho y permitir la reparación del daño a las víctimasNo debemos permitir impunidad ante la tragedia vivida.

Es innegable que romper la inercia de cultura de la ilegalidad que ha sumido al país en corrupciónimpunidad, desigualdad y falta de acceso a la justicia, nos costará, pero estos días demostraron que no importa la magnitud del problema, los mexicanos podemos afrontar hasta la peor tragedia.

La tragedia también nos tocó en el Observatorio Nacional Ciudadano, nuestras oficinas se perdieron y con ella los bienes de la organización y de algunos de nuestros integrantes; la causa, un edificio al que alguien autorizó que se le aumentasen 3 pisos años después de haberse construido. Desde los vehículos de los investigadores, hasta las computadoras, todo fue pérdida total. Afortunadamente la pérdida fue sólo material, aunque esto implique un gran reto para nuestro trabajo.

La solidaridad que nos han manifestado individuos y otras organizaciones sociales; el profesionalismo, altruismo y compromiso de quienes integran el ONC hacia México y la organización, es la evidencia de que somos una gran nación.

He dedicado los últimos 15 años de mi vida a trabajar para que México sea un país donde los derechos individuales y colectivos se respeten, donde el acceso a la justicia sea universal y el piso sea parejo; donde exista igualdad de oportunidades que nos permita progresar.

En muchas ocasiones he sentido desesperanza al ver la simulación, engaño, burlas o amenazas de quien detenta cargos públicos. Sin embargo, estos días borran cualquier posible duda de que como país saldremos adelante y llegaremos a ser uno donde derechos y normas sean plenamente garantizados.

Mi más sentido pésame a las víctimas y mi admiración al pueblo mexicano. Sigamos trabajando juntos para combatir la corrupción e impunidad, buscar el beneficio social y que esta energía sea el motor que transforme al país.

Francisco Rivas
Director general del Observatorio Nacional Ciudadano

Fuente: La Silla Rota

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